La nueva Ley General de Aguas Nacionales abre oportunidades y retos para la academia, afirma especialista de la UAS
La Ley General de Aguas y reformas a la Ley de Aguas Nacionales, aprobada el pasado mes de diciembre, marca un cambio profundo y estructural en la gestión del recurso hídrico en México y abre un escenario de retos y oportunidades en el que la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) puede desempeñar un papel clave en la correcta implementación de la normativa, gracias a su experiencia académica, científica y tecnológica en materia hídrica, destacó el doctor Fernando García Páez.
El docente de la Facultad de Ingeniería Culiacán explicó que la legislación impulsa una nueva forma de administrar el agua en el país, centrada en el uso eficiente y en la medición mediante indicadores, áreas en las que la UAS cuenta con investigadores y proyectos que pueden contribuir con lo establecido en la ley.
“En los indicadores que la Ley de Aguas Nacionales sobre la eficiencia física, la eficiencia del uso del agua, se necesita medición y la universidad tiene mucha experiencia en implantar, en proponer sistemas de medición de agua tanto en canales como en el sistema parcelario y evaluar pérdidas por conducción, por evaporación y por aplicación del agua”, destacó.
Destacó la relevancia que cobra la llamada cultura del agua, un aspecto en el que dijo las universidades tendrán mucho que hacer, pues esta será promovida a través de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), con el objetivo de fortalecer la investigación, el desarrollo tecnológico y la transferencia de conocimiento.
Subrayó que la casa Rosalina tiene la oportunidad de integrarse activamente en las áreas prioritarias que defina el gobierno federal, particularmente en el estudio y manejo del agua subterránea, un tema poco estudiado a nivel nacional debido a la falta de continuidad en las bases de datos y a la escasez de sistemas de medición. Añadió que se pondrá especial atención a la sobreexplotación de los acuíferos, que en muchas regiones del país representan la única fuente disponible durante periodos de sequía.
“La universidad podrá tener participación, tiene sus proyectos de muchos años en algunos casos. Ahora con el uso eficiente, tanto la agronomía, las ingenierías tienen propuestas para tener ahorros de agua en el uso agrícola, que es de los que más demandan de agua hoy en día y también las ingenierías han participado en lo que son medidas de mitigación y reducción de impactos en la sequía”, enfatizó.
El especialista en hidrología e hidráulica resaltó la inclusión de la captación de agua de lluvia dentro de la ley, que se prevé establecer lineamientos y que estos sistemas que incluyen recolección, filtración, tratamiento y almacenamiento se integren a los reglamentos de construcción municipales.
Asimismo, indicó que la baja disponibilidad de agua será atendida mediante lineamientos que emitirán instancias federales como la CONAGUA y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, por lo que consideró fundamental que las universidades participen activamente en las convocatorias que se generen. Otro aspecto relevante de la ley es el tratamiento y la reutilización de aguas residuales.
“Aquí en las ingenierías, en ciencias químicas, ha habido muchos proyectos exitosos en esos temas, en los cuales inclusive hay nuevos sistemas de coagulación de contaminantes en agua, hay sistemas biológicos de filtración de agua que pudieran utilizarse para cumplir con lo que marca la Ley General de Aguas”, afirmó.
García Páez aseguró que la UAS tiene especialistas y áreas académicas que se ajustan plenamente a las funciones que establece la nueva normativa, particularmente en el uso eficiente del agua en la agricultura, sector que concentra la mayor demanda del recurso en Sinaloa. De igual manera, exhortó al sector académico a colaborar en los espacios de participación ciudadana, aportando propuestas basadas en investigación, así como a proponer reformas a los planes de estudio con base en los nuevos lineamientos en las materias relacionadas con este recurso.
“La Universidad Autónoma de Sinaloa tiene la oportunidad de participar. Sería muy importante que esta participación se diera a través de una gestión que se hiciera por parte de la Administración Central, a través de la Dirección General de Vinculación, de tal manera que fueran, digamos, parte de la solución que se plantea en esta iniciativa”, concluyó.