Expertos advierten sobre millonarias pérdidas mundiales por malas aplicaciones fitosanitarias; drones surgen como la solución estratégica
En el marco del Primer Congreso Internacional “Uso de Drones en la Agricultura”, el ingeniero José Callejas Moreno, gerente de capacitación de la empresa Agricultura Nacional del Instituto Tecnológico de Dragón, advirtió sobre el impacto crítico de la mala ejecución en las aplicaciones fitosanitarias a nivel mundial. Durante su conferencia, titulada “Calidad en aplicaciones de insumos fitosanitarios con drones”, el experto con más de 40 años de trayectoria señaló que este es un problema global y no solo nacional.
“Se estima que aproximadamente el 70% de las aplicaciones están en mal estado, lo que genera pérdidas millonarias de entre 130 mil y 300 mil millones de dólares. Esto reduce drásticamente la capacidad de producir alimentos en todo el mundo”, explicó Callejas Moreno.
El especialista detalló que la calidad en el proceso agrícola depende de diversos factores clave: la seguridad del usuario, condiciones climáticas (temperatura, humedad y velocidad del viento), el uso y momento correcto de la aplicación, la cobertura, la elección de boquillas y el tamaño de la gota, así como una calibración precisa de los productos.
Asimismo, destacó las ventajas competitivas de la tecnología de precisión: “En los drones, la velocidad, la altura de aplicación, el volumen y el tamaño de las gotas son constantes. Todo se regula mediante el comando del dispositivo; solo restan detalles por mejorar, como la modificación en tiempo real de la altura de vuelo y el volumen de aplicación. Gracias a la Inteligencia Artificial, estamos muy cerca de lograrlo plenamente”.
“La calidad de la aplicación determina la efectividad biológica del producto. Si se descuida un solo detalle, todo el proceso puede fallar”, afirmó el ingeniero durante su intervención en Culiacán. Según el experto, esta tecnología ofrece tres beneficios principales:
Ahorro económico: Permite aplicaciones dirigidas, evitando el desperdicio de insumos en áreas innecesarias.
Accesibilidad: Contrario a la creencia popular, es ideal para pequeños agricultores, ya que los equipos de 10 y 20 litros resultan altamente rentables.
Sustentabilidad y seguridad: Reduce la deriva de químicos, protegiendo ecosistemas sensibles.
Al respecto, Callejas Moreno citó casos de éxito en el sur del país: “En Yucatán se prohibió el uso de helicópteros debido a problemas de deriva que afectaban a las poblaciones de abejas. El sector migró rápidamente al uso de drones; hoy existen miles de hectáreas aplicadas con esta tecnología y calibradas por un servidor”.
El evento, coordinado por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) en conjunto con diversas instituciones como CESAVESIN, reafirma el compromiso del sector por adoptar la automatización y la Inteligencia Artificial para optimizar el campo mexicano.
Sursum Versus
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SINALOA