Ante el persistente riesgo de conductas suicidas, especialista de la UAS llama a fortalecer la prevención y priorizar la atención a la salud mental
La tasa de conductas suicidas mantiene una tendencia que requiere atención continua tanto a nivel nacional como local. En México, la media nacional se ubica en 6.7 suicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que Sinaloa registra una cifra de 5.4 por cada 100 mil personas. Ante este panorama, es urgente intensificar las acciones de prevención y priorizar la atención a la salud mental, advirtió la psicóloga universitaria, maestra Andrea Loaiza Villa.
La docente e investigadora de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) subrayó que los indicadores estadísticos no han mostrado una disminución con el paso del tiempo. Por el contrario, a raíz de diferentes fenómenos tanto a nivel nacional como internacional, diversos estudios demuestran que cada vez son más los factores sociales, económicos y de vulnerabilidad que pueden propiciar y aumentar el riesgo de conductas suicidas.
“Pese a que no estamos encima del promedio, la realidad es que estamos en un punto igualmente alto. Se ha considerado que son diferentes los factores que están aconteciendo en este momento en Sinaloa, entre ellos la violencia. Pese a que no es una característica asociada principalmente en este momento, la realidad es que sí propicia mucho el fenómeno suicida también”, explicó.
La especialista en psicoterapia clínica y prevención de conductas suicidas detalló que, a nivel general, el grupo poblacional con mayor prevalencia de ideación e intentos de suicidio se concentra entre los 15 y los 29 años, aunque en los últimos años también se ha observado un incremento en adultos mayores y en niñas, niños y adolescentes.
“Podríamos decir que en hombres se presenta un poco más el fenómeno suicida, principalmente porque no tenemos las estrategias como sociedad para poder darle el apoyo al varón. Me refiero a que al hombre generalmente se le comenta que él tiene que ser el fuerte, tiene que ser el proveedor; casi no se permite que la persona hable de sus sentimientos o emociones y, por ende, cuando llega a tener alguna situación conflictiva, el desenlace es fatal”, indicó.
La también responsable del Departamento de Tutoría de la Facultad señaló que, aunque en los últimos años se ha dado mayor importancia al cuidado de la salud mental, estableciéndose protocolos de intervención y programas gratuitos para prevenir el fenómeno suicida por parte de diversas instituciones, entre ellas la Universidad Autónoma de Sinaloa, es importante fortalecer estas acciones para atender y prevenir el suicidio.
“Uno de los mitos que mayormente se presentan en la conducta suicida es que no se habla del suicidio porque produce más suicidio y la realidad es que no. La realidad es que hablar sobre el suicidio, manifestar esta intencionalidad, ayuda y propicia que la persona se sienta más libre de la carga que ya lo produce y, por ende, el riesgo suicida puede disminuir o incluso fungir como una estrategia de prevención”, subrayó.
Loaiza Villa consideró que, para realmente lograr un cambio a la baja en las estadísticas, la prevención del suicidio debe comenzar desde el núcleo primario. En ese sentido, hizo un llamado a la sociedad, a las instituciones y a las autoridades a reforzar las estrategias de prevención, dar mayor difusión a los espacios de atención psicológica gratuita, prestar atención a las señales de alerta de las personas con las que se convive y desmitificar la conversación en torno a la salud mental.
Sursum Versus
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SINALOA