Trombosis Venosa Profunda: el enemigo silencioso que puede poner en riesgo la vida; hinchazón y dolor en una pierna, señales de alerta
Un enemigo silencioso acecha diariamente la salud de miles de personas sin que muchas de ellas lo sepan. Se trata de la Trombosis Venosa Profunda (TVP), una condición médica que el angiólogo Rodrigo Valencia Jiménez define de manera sencilla como la formación de un coágulo de sangre en una vena profunda del cuerpo, afectando casi siempre a las piernas. Por ello, hizo un llamado a la población a mantenerse atenta ante cualquier cambio que experimente en su cuerpo y no ignorar las señales de alerta.
El especialista del Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud (CIDOCS) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) destacó que el principal peligro radica en que dicho coágulo puede desprenderse, viajar por el torrente sanguíneo hasta los pulmones y provocar una embolia pulmonar, una complicación grave que puede ser mortal si no se atiende de manera inmediata.
“Las causas existen; en la parte médica las dividimos en provocables y no provocables. Por ejemplo, entre las provocables están las mujeres embarazadas y las que se encuentran dentro de los 30 días posteriores al embarazo, ya que se consideran factores de riesgo para desarrollar trombosis. No hay como tal un ente o algo que la ocasione; más bien son múltiples factores que se van sumando para que se desarrolle. Por ejemplo, pacientes que duran más de tres días hospitalizados, que realizan viajes de más de cuatro horas en vehículo o vuelos prolongados en avión, se consideran factores de riesgo para que se presente”, detalló.
El doctor Valencia Jiménez señaló que, aunque en ocasiones esta enfermedad no presenta síntomas evidentes, la población debe encender las alarmas si detecta señales específicas en una sola pierna. Los síntomas más comunes incluyen hinchazón repentina de la extremidad, dolor o sensibilidad constante que suele comenzar en la pantorrilla, enrojecimiento o cambios de color en la piel y una sensación de calor inusual al tocar la zona afectada.
“Todas las trombosis que van de la ingle hacia abajo requieren tratamiento médico. Normalmente pueden llegar a requerir hospitalización; se utilizan anticoagulantes y algunos medicamentos especiales para, en primer lugar, evitar que siga creciendo el coágulo y, en segundo, ayudar a que comience a eliminarse”, expresó.
Agregó que cualquier persona puede desarrollar este padecimiento; sin embargo, advirtió que el riesgo aumenta significativamente en ciertos sectores de la población debido a su estilo de vida o condición médica. Entre los principales factores de riesgo se encuentran el sobrepeso, el tabaquismo y ser adulto mayor de 60 años.
Para concluir, el especialista recomendó adoptar medidas sencillas en la vida diaria como la mejor herramienta de prevención para toda la comunidad. Entre ellas destacó evitar permanecer sentado por más de dos horas consecutivas, caminar con frecuencia durante el día, mantenerse bien hidratado y realizar actividad física de manera regular para favorecer una circulación sanguínea adecuada.
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