Huachicol fiscal: La evolución del robo de combustibles hacia la evasión tributaria; analizan el impacto de este fraude en las finanzas de México
Un tema que se ha vuelto mediático últimamente en México es el huachicol, término que anteriormente se atribuía al robo, adulteración y comercialización ilegal de combustible (como gasolina y diésel) extraído de los ductos de PEMEX. Sin embargo, esta práctica ha migrado hacia otra actividad ilícita denominada huachicol fiscal, la cual consiste en un contrabando sofisticado y evasión de impuestos, según explicó Guadalupe Madrigal Delgado, investigadora de la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
La especialista en temas fiscales señaló que existen diversos modos de huachicol fiscal que van desde:
En ese sentido, destacó que el tema ha cobrado relevancia debido a que revela una red de corrupción que involucra a altos mandos del gobierno que se prestan a estas malas prácticas. Se trata de un delito federal por evasión fiscal y fraude que lacera las finanzas públicas, considerando que el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) representa cerca del 40% del costo total de la gasolina.
Finalmente, Madrigal Delgado explicó que el huachicol fiscal representa una pérdida millonaria para las arcas del gobierno. Esto impacta directamente en las participaciones de las entidades federativas y los municipios, lo que se traduce en menos recursos para servicios públicos e infraestructura, perjudicando así a la ciudadanía.
Ante esta situación, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha establecido estrategias para prevenir la evasión, implementando anexos a la Resolución Miscelánea Fiscal. Estos buscan que todas las empresas que importan, compran o venden hidrocarburos mantengan un control estricto sobre los volúmenes de entrada y salida en los tanques de almacenamiento. Dichas medidas cuentan con el apoyo de la Secretaría de Marina para vigilar todos los puntos de entrada de combustible al país.