Iniciar 2026 con metas realistas y colectivas fortalece la salud mental y evita la frustración; se recomiendan a corto plazo, así como confianza personal
Siempre es importante plantearse propósitos de vida claros y alcanzables debido a que funcionan como una guía que orienta las decisiones personales y profesionales permitiendo a las personas dar sentido a sus acciones cotidianas, desde el estudio y el trabajo hasta el cuidado de la salud, destacó el psicólogo universitario, doctor Ulises Armenta López.
El docente de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) explicó que el proponerse objetivos es una herramienta fundamental para mantener el equilibrio emocional y fortalecer la salud mental, enfatizando que el inicio de año representa una oportunidad simbólica para reflexionar sobre lo vivido, evaluar avances y replantear nuevos propósitos que desean alcanzar en el 2026.
“Le podemos decir como un inventario de la salud mental, un inventario de nuestra vida, un inventario de nuestras formas de estar también en el mundo, seguramente nos puede llevar a detenernos, a pensar, a sentir, a darnos cuenta, a revisar cómo fue este tiempo, cómo está nuestra salud, cómo estamos internamente, cómo estamos emocionalmente y, por otro lado, obviamente, qué es lo que queremos”, expuso.
En ese sentido señaló que, para establecerse metas, es importante primeramente hacer una pausa y pensar sobre cómo se quiere iniciar el nuevo año y qué es lo que se quiere lograr y a partir de ello, generar los propósitos y proyectos que se desean alcanzar, los cuales precisó deben de ser realistas y a corto plazo para poder lograrlos, ya que, de ser objetivos demasiado ambiciosos, puede aparecer la frustración y estrés, sobre todo si los resultados no son inmediatos.
“La recomendación es no anticiparnos tanto, las metas que sean realistas, en función del inventario que hagamos en el presente de una manera objetiva y clara, confiar en nuestros recursos personales, sociales, de relación para ir construyendo una forma de convivir, de compartir, no desesperarnos, pero también ir caminando poco a poco y aquí recordar que los pasos que nosotros vayamos dando en sí, cada paso va a ir aportándole en el camino para ir logrando lo que nosotros vamos a alcanzar más adelante”, indicó.
Asimismo, advirtió sobre la procrastinación como un mecanismo de defensa frecuente, por lo que recomendó a las personas enfocarse en sus metas, a confiar en los recursos personales y sociales, pero sobre todo a pensar en la satisfacción que le traerá el cumplir con esos propósitos.
“Comprometernos, tener paciencia, tener confianza, pensar en el nosotros, metas realistas también, de tal manera que el propósito también esté vinculado con un sentido de vida, y esto es fundamental”, manifestó.
Finalmente, el especialista subrayó que los propósitos no deben pensarse únicamente desde lo individual, sino también desde una perspectiva colectiva, ya que las acciones personales influyen en la familia, el entorno laboral y la comunidad en general, por ello y ante el contexto actual, consideró urgente fortalecer una conciencia social basada en la empatía, el respeto y la solidaridad.