|¡No normalizar el dolor! Especialista advierte sobre los riesgos de ignorarlo y postergar la rehabilitación; es mejor prevenir secuelas permanentes
El dolor físico persistente nunca debe normalizarse ni dejarse pasar. Ignorar una molestia o postergar la atención tras sufrir un golpe, torcedura o cirugía incrementa significativamente el riesgo de desarrollar secuelas permanentes y dolores crónicos; por ello, el llamado es a acudir a rehabilitación física en el momento oportuno, enfatizó Erandi Carranza Pérez, especialista de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
«La rehabilitación física es un proceso que se le realiza a la persona cuando sufre una lesión. Normalmente se atiende en etapa aguda o crónica, pero siempre se recomienda tomar algún tratamiento de manera preventiva; por ejemplo, cuando se sienta cansancio o pesadez muscular, o bien, cuando ya se tiene la lesión de por medio», indicó.
El coordinador del Área de Rehabilitación Física de la Facultad de Educación Física y Deporte (FEFyDE) de la UAS manifestó que la intervención oportuna mediante terapia física no solo acelera el proceso natural de curación del cuerpo, sino que previene el deterioro de la movilidad y restaura la autonomía funcional de las personas, permitiéndoles retomar sus actividades diarias sin limitaciones. Por ello, reiteró que el llamado es a acudir con un especialista inmediatamente después de sufrir cualquier lesión.
«La importancia radica en las consecuencias que pueda traer el dolor. Cuando estamos en una etapa crónica, significa que el dolor ya ha persistido por mucho tiempo y ya no se logra una recuperación total. En cambio, en una etapa aguda o reciente de la lesión, es más factible que la recuperación sea favorable», detalló.
El especialista enfatizó que los beneficios de la prevención y la rehabilitación oportuna son elementales para recuperar el bienestar general, ya que el cuerpo acumula tensión y desgaste diario que requieren un manejo profesional para evitar daños mayores a largo plazo.
Manifestó que el espectro de afectaciones que requieren atención terapéutica es amplio y abarca tanto incidentes cotidianos como deportivos. Indicó que las lesiones que comúnmente exigen un proceso de rehabilitación integral van desde esguinces, fracturas en etapa de consolidación, contracturas severas y distensiones musculares, hasta el manejo del desgaste articular y la aplicación de descargas musculares para liberar la tensión acumulada por el ejercicio o el estrés laboral.
Finalmente, afirmó que es importante destacar que la rehabilitación física no es exclusiva para atletas de alto rendimiento ni para un sector específico de edad, sino que estos procesos están diseñados para atender a niños, jóvenes, adultos y adultos mayores por igual.
Sursum Versus
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SINALOA